
En el Centro Educativo y Terapéutico Carrilet, los finales de etapa tienen un significado profundo y muy especial. Cuando un niño finaliza su escolarización, celebramos mucho más que un cambio de escuela, reconocemos un proceso terapéutico y educativo que ha acompañado su crecimiento personal a lo largo de los años.
Este momento no llega de repente. Durante todo el curso, se ha hecho un trabajo de anticipación para ayudar a los niños a prepararse emocionalmente para el cambio. Mediante imágenes, conversaciones y actividades significativas, los acercamos a la nueva escuela, en los nuevos espacios y a las situaciones que se encontrarán. El objetivo es reducir la angustia que puede generar la incertidumbre y reforzar su seguridad interna.
Uno de los momentos más emotivos de este proceso es la creación del álbum personal. Se trata de una compilación de fotografías desde que el niño llegó al centro hasta el momento en que marcha. Este álbum no solo recoge imágenes, sino también recuerdos, evoluciones, pequeños grandes éxitos y las dificultades superadas. Es un reflejo de su paso por Carrilet y un reconocimiento a todo el que han vivido y aprendido. Este álbum se da en la fiesta de final de curso donde los niños que marchan son los protagonistas y las familias de estos.
Cuando se marchan, empiezan una nueva etapa llena de retos y nuevas situaciones que tendrán que afrontar. Pero lo hacen con una mochila cargada de experiencias, herramientas y aprendizajes que los ayudarán a transitar este nuevo camino con más confianza.
A cada niño que marcha, le deseamos lo mejor en esta nueva aventura. Su paso por Carrilet queda siempre en nuestro recuerdo, así como ellos se llevan una parte del centro con ellos.
A pesar de que finaliza una etapa, las puertas de la escuela siempre continuarán abiertas para ellos y sus familias.








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