Nos encontramos muchos grados diferentes de afectaciones dentro del TEA y precisamente por este motivo hablaremos de espectro, así este  engloba a personas con una amplia gama de síntomas, habilidades y niveles de severidad y discapacidad.

La diversidad clínica del TEA también se observa a nivel cognitivo y en el funcionamiento a las actividades de la vida diaria (AVD). En el ámbito cognitivo, alrededor del 45% de las personas que tienen autismo tienen discapacidad intelectual pero otras pueden tener altas capacidades o talentos. En cuanto a funcionamiento en AVD, hay personas que pueden necesitar ayuda significativa y otros que desarrollan una vida plenamente autónoma. Aun así, es posible que prácticamente todos, por sus características personales, puedan requerir algún tipo de apoyo (ej. psicológico, educativo, médico, etc.) en algún momento de su vida.